Sinte I Sustractiva y aditiva
Si bien los sintetizadores han estado en el escenario por casi 50 años, la forma de conseguir sonido con ellos no ha cambiado mucho. Aunque los generadores de onda pasaron de osciladores electrónicos a formas digitalizadas (esto lo charlaremos en otro artículo) los métodos de manipulación siguen siendo casi los mismos desde el principio de la síntesis.
La fórmula más utilizada es la de comenzar con un sonido muy rico en armónicos y alterarlo mediante filtros. Un sonido brillante podrá ser opacado selectivamente mediante filtros de paso bajo o LPF.
Si queremos quitar frecuencias bajas debemos usar HPF o filtros de paso alto. Zonas medias del espectro podrían aislarse con BPF o filtros de paso de banda o Notch Filters, filtros que rechazan estas zonas.
Como ves, todos estos métodos quitan armónicos, le restan o sustraen contenido al sonido original. Por esta razón se la llama síntesis sustractiva.
Si al contrario de quitar armónicos creamos sonidos agregándolos estamos ante un sintetizador aditivo. Muy pocos equipos presentan hoy esta posibilidad ya que es muy larga y difícil de utilizar. Ejemplos de este sistema son los Kawai K5 y K5000 y el Cameleon 5000 (foto)
El contenido armónico no es estático, sino que cambia con el paso del tiempo de vida de los sonidos. Por ejemplo, una nota cualquiera de piano comienza con un brillo muy distinto al que tiene cuando se va apagando. Estos cambios pueden producirse también en los sonidos sintetizados mediante el uso de generadores de envolventes y moduladores aplicados a los filtros en los sustractivos o al volúmen de los distintos armónicos agregados en los aditivos.
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